15 de septiembre de 2010

PLANIFICACIÓN EDUCATIVA EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA

ASPECTOS IMPORTANTES:

Garcia Aretio en Bened de diciembre de 2005 aporta un modelo de evaluación de la calidad dotado de seis componentes (contexto, metas, entradas, procesos, resultados y mejoras) y otras tantas características: funcionalidad, eficacia, disponibilidad, eficiencia, información e innovación. y lo que desde 2003 entiende como “bases de la calidad de la educación a distancia”, que consisten en:
  • trabajar con teorías pedagógicas y no con modas, oportunidades o negocios
  • reconocer los principios pedagógicos que sustentan una buena educación
  • prevenirse del cambio
  • vencer las resistencias al cambio
  • desarrollar procesos de investigación para el fortalecimiento de las prácticas de formación de los docentes y de todo el personal involucrado (capacitación)
  • planificar
  • someter todo a la evaluación de la calidad
  • participar en redes
  • argumentar sobre la viabilidad de la educación a distancia


3 de septiembre de 2010

BiblioEteca, una red social 2.0 para vivir la literatura

Una red social 2.0 dedicada al universo de los libros ha visto la luz en España. Desarrollada por antiguos alumnos del Departamento de Inteligencia Artificial de la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid, utiliza diversos algoritmos de inteligencia artificial para aprender de los gustos y necesidades del usuario. De esta forma, realiza recomendaciones personalizadas y únicas para cada usuario, tanto de libros como de compañeros de lectura y grupos de debate. De esta forma, el usuario encuentra no sólo los libros que quiere leer, sino también los que todavía no sabe que quiere leer.

1 de septiembre de 2010

El Proyecto Facebook y la creación de entornos colaborativos educativos


¿Cómo dar cuenta en entornos educativos
de fenómenos colectivos mediados por tecnología
y caracterizados por la participación y colaboración
de sus integrantes? Una opción habitual
pondría el centro en los contenidos a transmitir,
básicamente textos, pero incluso videos o material
interactivo que den cuenta de ese fenómeno. Una
segunda opción es diseñar un dispositivo educativo
que trascienda el modelo declamativo y de
transmisión y que refleje en su misma arquitectura
las características centrales del fenómeno a tratar.

Revoleando laptops no se llegará nunca a la escuela Web 2.0

Cuando el presidente del gobierno español José
Luis Rodríguez Zapatero aseguró en abril del año
2009 que España finalmente ingresaría a la era
educativa digital, las respuestas de los interesados
(alumnos, docentes, políticos) oscilaron entre la negación
y la crítica más acerba, a excepción, es claro,
de los empresarios interesados en el negocio, quienes,
con Bill Gates a la cabeza especialmente invitado
para el anuncio, estuvieron de parabienes.
No mucha mejor acogida tuvo la declaración, en
el mismo mes, de la presidenta argentina, Cristina
Fernández de Kirchner, de que se entregarían, a
partir del año 2010, 250.000 laptops a alumnos y
profesores de 1.150 escuelas técnicas. La promesa
no generó rechazo pero tampoco demasiado entusiasmo,
salvo en torno del fabricante que —como
se imaginaba— proveería el equipamiento.
Descontando que la opinión pública no haya tomado
ambos mensajes como mero vaporware,
añadiendo indiferencia frente a hechos que hace
unos años hubiesen resultado portentosos, se
sumó de parte de especialistas y de trabajadores
en tecnologías colaborativas, de verdaderos cultores
del espíritu Web 2.0 y de las comunidades blogger
una cierta premonición de fracaso.

Edupunk, maestros ignorantes, educación invisible y el Proyecto Facebook



La introducción masiva de tecnología obsoleta
muchas veces termina logrando exactamente
lo que dice querer evitar. Se produce una coincidencia
entre los sectores más conservadores del establishment
educativo y los sectores más conservadores del
mundo de la tecnología y de los negocios, convirtiendo
lo que podría haber sido una aventura del espíritu
y una plataforma para la equidad y la calidad en una
chabacana repetición de lo preexistente amplificado
por las potencias tecnológicas. Urge complementar
estas intervenciones con la creación de un contexto
que permita apropiarse de esos episodios de aprendizaje
a partir de una conversación intensa, prolongada
y masiva de los alumnos entre sí. Los alumnos
no son simplemente objetos de aprendizaje (repositorios
para reforzar nuestro narcisismo de sujetos
supuestos saber, oh ominosa sombra lacaniana),
sino fuente de aprendizaje —pero no declamada
sino efectiva—, como lo vemos semana a semana en
el Proyecto Facebook actualmente en curso de implementación
en la Universidad de Buenos Aires. Si esta
experiencia es tan fascinante, es porque muestra en
estado práctico lo que muchas veces entrevimos,
rara vez aceptamos y mucho menos quisimos reconocer,
o sea, que no sabemos qué es lo que queremos
enseñar. Y ello por infinitos motivos; uno de los más
importantes es el hecho de que «cómo aprender»
cambia constantemente y no puede ser enseñado
de una vez para siempre.

METACOGNICION

22 de junio de 2008

Mi Ensayo sobre:



Universidad Nacional Experimental
“Francisco de Miranda”
Área: Ciencias de la Educación
Programa de Educación
Mención: Informática
U.C.: Informática Educativa


ENSAYO

“EL PAPEL DEL DOCENTE EN UNA MODALIDAD A DISTANCIA APOYADO EN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN (TIC)”

La integración de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en las modalidades de estudio constituye un tema de interés para aquellas instituciones educativas que reconocen la necesidad de apropiarse de manera preferente del aporte de estos medios y, están en la búsqueda de alternativas que permitan optimizarlo. Distintas investigaciones muestran que existen variados factores que afectan el proceso: el profesor, los espacios para las TIC y las políticas del centro educativo. Entre tanto, se han realizado propuestas de planes estratégicos tecnológicos a fin de acomodar los elementos puestos en juegos con respecto a la nueva intervención. Universidades venezolanas como la UCV, UCAB y ULA tienen gran trayectoria con respecto a la implantación de sistemas de teleformación.
La realidad actual en cualquiera de los sectores de la actividad humana queda seriamente afectada por el impacto de la nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).Ciertamente vivimos en un momento de revoluciones tecnológicas rápidas, en una espiral progresiva de cambios generalizados, donde simultáneamente, sobre todo en este ámbito, lo obsoleto también cobra categoría de máxima o se convierte en una constante que hay que gestionar. Aun mas se está produciendo, en tal sentido, mutaciones a la hora de realizar el cambio en cualquier facetas de la actividad humana, de manera que se en tiende el mismo como lo normal, atribuyéndose a lo tradicional, precisamente el valor de crisis o conflicto para el progreso. El mundo educativo enfrenta nuevos retos que deben que deben manejarse como oportunidades y no como amenazas. Y no cabe duda pues que el ámbito educativo queda igual afectado por el fenómeno del desarrollo tecnológico, pero a diferencia de otros sectores de la actividad humana su afectación es doble. Las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, no solo son u recurso más para el desarrollo de procesos educativos de calidad, de incremento de eficacia, de eficiencia, sino que a la vez se constituyen en un objeto más de la educación (“alfabetización informática” o cibercultura). Es decir, forman contenidos curriculares (Conceptuales, procedimentales, actitudes, valores y normas), que han de ser inexorablemente tratados (Tejada, 1998). Tenemos que formar individuos “en”, “con” y “para” las nuevas tecnologías.
No cabe duda que en este contexto se generan nuevas modalidades laborales, flexibilidad y movilidad laboral, autoempleo, eventualidad, etc. Es decir las TIC van a tener o ya están teniendo una incidencia directa sobre la especialización y creación e puestos de trabajo, pero a la vez no debemos olvidar en la medida que son una fuente de descualificacion el trabajo, también pueden tener influencia sobre la desocupación o el paro (Medina Fernández, 1998). La formación pues en este contexto cobra un nuevo protagonismo, amén de las instituciones, estrategias, contenidos curriculares, etc., para estar en la cultura de las nuevas exigencias. En tal caso si tenemos en cuenta las funciones del formador o docente y consideramos las TIC, no cabe duda que el papel del formador queda transformado. Obviamente, no debe afirmarse que el mismo desaparezca “como medio pedagógico” (Cruz, 1995, Escalano, 1997), aunque algunos lo hayan querido profetizar. “La era del profesor egonisa entre las nuevas redes de memoria y los juegos de lenguaje que los ciber nautas ensayan, que los roles docente clásicos no solo están cuestionados, sino que pueden ser deslegitimados” (Lyotard, 1984). Optamos por el reconocimiento de una nueva posición de “maestro de obra de la dinámica del aprendizaje” (Arnoud, 1996), Las posibilidades formativas de las TIC permiten liberar al formador de las tareas respectivas, estrictamente informacionales reconvirtiéndoles dentro del proceso enseñanza-aprendizaje. La tutorizacion, la orientación, la motivación, la programación, la evaluación cobra nuevo protagonismo. La dinámica relacional se proyecta en esta dirección y no tanto en la transmisión. El papel en la estrategia de modifica, no desaparece; consecuentemente nuevos roles emergen: instructor, tutor, ingeniero pedagógico, experto tecnológico, administrador, documentalista, evaluador, grafista, editor de documentos (Thacht y Murphu, 1995).
En este estado de cosas el formador se considera:
-Programador, director y coordinador de procesos de aprendizaje con medios interactivos.
-Transmisor de información e impulsor de de la ejercitación de conocimientos, procedimientos y actitudes
-Motivador y como lazo de conexión entre los objetivos a alcanzar y el participante.
Por tanto el formador sigue siendo un medio clave en la mediación, pero considerado en un contexto concreto de exigencias de nuevas modalidades organizativas, posibilitadas en integradas por los medios e interacción con los participantes como protagonistas y mediadores de su propio aprendizaje. Más aun “el formador desde esta perspectiva será un profesional que ha firmado un compromiso ineludible con el cambio, es decir, es un actor en el escenario e las innovaciones.
Hablar de la transformación del rol del profesorado universitario en la era digital, o de las perspectivas que dicha transformación, nos lleva a considerar temas íntimamente relacionados con la vida universitaria, entre ellos la tradición y/o innovación, o la misma función de la institución universitaria. No podemos ignorar los cambios que se avecinan para la institución universitaria en los próximos años y ambos rol del profesor y cambios en la institución están fuertemente relacionados. Si la llegada de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) va a afectar a las formas de enseñanza de las universidades, entonces el rol de los profesores se verá afectado. Si admitimos que los cambios, que los avances en las TIC , la digitalización de la información y su transmisión a través de unas redes cada vez más tupidas no afectarán considerablemente a las formas de enseñanza de las universidades, entonces el rol del profesor tampoco se verá aceptado y por lo tanto el resto de este trabajo no tiene sentido. Podría decirse que es imposible que las instituciones de educación superior convencionales puedan iniciar procesos de cambio sin contar con el profesorado, pero tampoco parece que puedan tener éxito a la larga aquellas experiencias promovidas por profesores sin el apoyo de la institución.
En los sistemas de enseñanza flexible para las universidades e instituciones de educación superior el profesor debe participar, en mayor o menor medida (diseño y producción de nuevos materiales; sistema de información y distribución de dichos materiales, y sistema de comunicación). No es un agente externo al que se le puede pedir que solamente juegue el papel de creador de contenido. El profesor, debe responsabilizarse del proceso global de enseñanza-aprendizaje, se desarrolle este en ambientes convencionales, u otros más flexibles. Además de la responsabilidad del contenido, el profesor ha de participar en el proceso de diseño y elaboración de los materiales de aprendizaje, en los procesos de distribución de los mismos y en los procesos interactivos de intercambio de información, opiniones y experiencias o en las tutorías, así como en la actualización y mejora de los materiales.
El cambio de función en la institución educativa propiciado por las potencialidades de las TIC ofrece como describe Martínez (1999) implicaciones sociológicas, metodológicas, etc. Pero sobre todo, lleva consigo cambios en los profesionales de la enseñanza y entre éstos, el cambio del rol del profesor es uno de los más importantes. También el alumno, o mejor el usuario de la formación superior, comienza a ser distinto. Como persona y como alumnos llega con referentes de la sociedad de la información, de la era digital, y ello obliga al profesor a adaptar su discurso y sus estrategias. Al igual que el alumno, que ya está en el futuro de que estamos discutiendo, el rol del docente también cambia en un ambiente rico en TIC. La universidad y el profesor dejan de ser fuentes de todo conocimiento y el profesor pasa a actuar de guía de alumnos para facilitarles el uso de recursos y herramientas que necesitan para explorar y elaborar nuevo conocimiento y destrezas, pasa a actuar como gestor de la era de recursos de aprendizaje y a acentuar su papel de orientador. En otras palabras, parece conveniente que los profesores sean capaces de (Salinas, 1997, 1998b):
1.- Guiar a los alumnos en el uso de las bases de información y conocimiento así como proporcionar acceso a los mismos para usar sus propios recursos.
2.- Potenciar que los alumnos se vuelvan activos en el proceso de aprendizaje autodirigido, en el marco de acciones de aprendizaje abierto, explotando las posibilidades comunicativas de las redes como sistemas de acceso a recursos de aprendizaje.
3.- Asesorar y gestionar el ambiente de aprendizaje en el que los alumnos están utilizando estos recursos. Tienen que ser capaces de guiar a los alumnos en el desarrollo de experiencias colaborativas, monitorizar el progreso del estudiante; proporcionar feedback de apoyo al trabajo del estudiante; y ofrecer oportunidades reales para la difusión de su trabajo.
4.- Acceso fluido al trabajo del estudiante en consistencia con la filosofía de las estrategias de aprendizaje empleadas y con el nuevo alumno-usuario de la formación descrito.
Por otra parte, para desarrollar este nuevo rol de guía y facilitador, el docente necesita servicios de apoyo de guías y ayudas profesionales que les permitan participar enteramente como profesionales. Los profesores constituyen un elemento esencial en la institución universitaria y resultan imprescindibles a la hora de iniciar cualquier cambio. Sus conocimientos y destrezas son esenciales para el buen funcionamiento de un programa; por lo tanto, deben tener recursos técnicos y didácticos que les permitan cubrir sus necesidades.


Yoneilys Gutiérrez
C.I.: 18.155.470
Informática Educativa